miércoles, 8 de febrero de 2012

Luís Figo (Grandes jugadores II)

Luís Filipe Madeira Caeiro Figo

4-XI-72, Almada
Sporting (89/95), Barcelona (95/00), Real Madrid (00/05), Inter (05/09)



Más allá de filias y fobias que un jugador puede producirnos a lo largo de su carrera, si uno analiza la carrera de Luís Figo se da cuenta de lo importante que ha sido para el fútbol portugués en todos los aspectos, y que, sin duda, estamos ante uno de los grandes jugadores del fútbol mundial de los últimos años. Además de sus logros personales, de los que hablaremos posteriormente, Figo representó a cuatro grandes equipos a lo largo de su vida deportiva. En todos ellos estuvo un mínimo de cuatro temporadas, lo suficiente como para integrarse en su dinámica y formar parte de su historia reciente, además, en todos ellos siempre consiguió algún título; de hecho, el equipo con el que menos ganó fue con su equipo de formación, ya que con el Sporting sólo consiguió una copa de Portugal y una supercopa.


Figo empezó jugando en las calles de “a cova da piedade”, y a los once año ya se incorporó al Sporting, club que entonces daba sus primeros pasos en la extraordinaria formación de jugadores, hoy reconocida mundialmente. Con sólo 17 años debutó con el primer equipo, pero ya desde antes Figo formaba parte de la que sería conocida como generación de oro del fútbol portugués, consiguiendo títulos con las selecciones inferiores desde el europeo sub16 de 1989, hasta el famoso campeonato del mundo de Portugal del año 91 con la sub20, junto a jugadores como Rui Costa, Paulo Sousa o Joao Vieira Pinto (recordemos que aunque forma parte de la misma generación Vitor Baía no acudió a esa competición).

Sería un gran partido con el Sporting frente al Real Madrid en la Recopa de Europa, el que descubrió al habil extremo lisboeta para el gran público, y que llamó la atención de muchos grandes equipos de Europa. El error de firmar dos contratos con dos equipos italianos (Parma y Juventus), que le supuso una prohibición para jugar en el Calcio durante dos años, fue la situación que aprovechó el FC Barcelona para hacerse con sus servicios. En el FC Barcelona iría ganándose los galones con sus extraordinarias actuaciones, transformándose en el jugador extraordinario, -en mi opinión la mejor versión de Figo fue la del FC Barcelona-, básico en el esquema azulgrana y mundialmente reconocido, culminando aquellos increíbles años con innumerables títulos –ligas, copas, supercopas de España y Europa y una Recopa de Europa-.


Después de la famosa maniobra de Florentino Pérez, con la que se dio inicio la “era galáctica” –siempre nos quedará la duda de si Figo, como casi todos, pensó que Florentino jamás ganaría esas elecciones, por lo que sus negociaciones con Florentino fueron una medida de presión hacia el FC Barcelona hasta que no pudo dar marcha atrás debido a la cláusula de penalización-, el Portugués dejó extraordinarias pinceladas de calidad en el Bernabeu, aunque en líneas generales a su juego le faltaba cierta alegría para alcanzar al espectacular nivel mostrado anteriormente con el FC Barcelona. Con el Real Madrid ganó todo lo que le faltaba alcanzar con el Barça además de dos nuevas ligas; una Champions y una intercontinental e, individualmente, el FIFA World Placer de 2001 a caballo entre uno y otro equipo.

Cuando Wanderlei Luxemburgo decidió que fuese Figo el galáctico descartado en bastantes partidos, el portugués asumió que debería buscar nuevos horizontes para concluir su carrera, aprovechando que estaba en su último año de contrato. Aunque muchos pensaron en un retiro de oro americano o en países del golfo pérsico, el lisboeta decidió afrontar el reto del Inter, y su incorporación a una liga tan competitiva como la italiana con 33 años. Y como el que tuvo, retuvo, en Milán demostró que todavía quedaban muchas cosas en el tarro de las esencias y con los neroazzurri consiguió tres Scudetti consecutivos (contando con el ganado en los despachos).


Después de varios años en los que la selección nacional no alcanzaba los logros que prometía tiempos pasados, en sus últimos años con el equipo de “las quinas”, Figo consiguió grandes éxitos como el subcampeonato de Europa del 2004, sin duda alguna la gran ocasión perdida para esa “geraçao de ouro, o el cuarto puesto en el mundial de Alemania posterior.
A los 36 años, decidió retirarse, después de haberlo ganado todo a nivel de clubes, y de 127 convocatorias con el equipo nacional convirtiéndose en el último gran jugador portugués del siglo XX y la referencia de aquella extraordinaria generación que recolocó a Portugal en el mapa de los grandes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...