miércoles, 14 de marzo de 2012

El negocio del fútbol

El mercado que no cesa:
 La imposibilidad de mantener el mismo equipo

Para algunos, esto es un futbolista

Una de las características que más llama la atención de cualquiera que quiera seguir un poco al día la liga de fútbol portuguesa es que, como te despistes un par de meses, tienes grandes dificultades para saber de dónde han salido una serie de jugadores y a dónde han ido a parar otros que estaban en el lugar de los recién llegados. Ya no te digo si dejas pasar todo el verano –hay equipos que cambian la práctica totalidad de la plantilla si te descuidas- o si has anotado el nombre de unos cuantos fichajes veraniegos y, puesto que no los has visto jugar a lo largo de la temporada, se te ocurre buscar qué ha sido de ellos. ¿A qué viene, entonces, tanto movimiento. al que ni siquiera escapan los equipos grandes?
Un caso paradigmático de este hecho se produce con John Ogu, jugador nigeriano (ex del Almería B), que ha llegado con la temporada ya iniciada al Uniao Leiria, -equipo que actualmente se encuentra en posición de descenso a la liga Orangina-, y que seis partidos después de su debut en Marinha Grande (donde juega exiliado el equipo do Lis) ya se hablaba de su posible salida a otro equipo, ¿pero se puede saber de qué estamos hablando?
Lo peor de esta situación es que se produce y reproduce con absoluta normalidad, como si los equipos de fútbol fuese meros expositores de un mercado en el que los productos se muestran para su adquisición inmediata por equipos superiores y, si el producto resulta “defectuoso” se devuelve a su origen (lo que sucede con muchos jugadores sudamericanos) o se busca su maduración en equipos de categorías inferiores. Y es que la mayoría de los equipos de la liga Zon-Sagres, no digamos ya de la liga orangina, son exactamente eso, muestrarios de una mercancía que hay que mover constantemente, cambiar y revalorizar cuanto antes, no sea que el “Producto” no ofrezca los resultados necesarios, porque los derechos económicos sobre los jugadores los poseen diversas empresas de representación de jugadores provenientes de distintos países, diversos representantes de variado pelaje –al que está al más alto nivel lo conocemos todos, pero después hay innumerables nombres que se arriman siempre al mejor postor- y extraños inversores que se arriman al olor del fútbol y de lo que se mueve a su alrededor.
Como mucho el club puede aspirar a un tanto por ciento de ese pase, pequeño, muy pequeño, 25% como muchísimo, pero ni hablar de tener poder de decisión sobre el futuro de su jugador.
Si analizamos la situación de muchos de los clubes que están en la parte baja de la clasificación apreciaremos fácilmente la movilidad que han tenido en los últimos años de la plantilla, veremos que año a año, muchos de ellos, han cambiado entre 10 y 15 jugadores, y subiendo. Algún año que otro la cosa puede salir bien (buena elección en los jugadores, un buen entrenador, un buen comienzo, un poco de suerte….), pero a medio plazo, es absolutamente ciertamente complicado armar un equipo con el tiempo mínimo para cohesionarlo, trabajarlo, darle una identidad y una identificación con el club y la afición, porque si ciertos jugadores logran adquirir un protagonismo relevante, acabarán abandonando el equipo en búsqueda de nuevos y más elevados horizontes, y si ocurre lo contrario, porque tampoco existe la paciencia para que ese jugador se asiente en el equipo, espere su oportunidad o tenga la mínima confianza para integrarse en la disciplina del club y esperar su momento, se le mostrará la puerta de salida en busca de otro destino donde buscar una mejor oportunidad.

Para algunos en esto consiste el fútbol

Así no hay modo de construir un proyecto deportivo ni siquiera es viable económicamente pues ni el equipo recibe una inyección económica suficiente ni tampoco encuentra una viabilidad o independencia económica suficiente una vez que esos “contratos” o asociaciones con estas empresas distribuidores se acaben, sin contar que muchos de esos jugadores que llegan a estos clubs lo hacen en packs, de los cuales no todos los jugadores serán útiles pero sí ocupan una ficha, por lo que tampoco habrá una oportunidad para un canterazo, al fin y al cabo ni produce, ni hay confianza en él ni es uno de los jugadores que haya que revalorizar por contrato. Y así estamos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...