miércoles, 16 de mayo de 2012

Adriano Facchini (Galiciables XVI)


Aunque tradicionalmente hemos identificado a la portería como la peor demarcación cubierta en cualquier equipo brasileño, la aparición de grandes porteros procedentes de este país en los últimos años, encabezados por el extraordinario Julio César, han hecho cambiar bastante esa apreciación.
Como todos sabemos, la liga portuguesa, en cualquiera de sus divisiones, supone el lugar de llegada adecuado para muchos jugadores brasileños que desean iniciar una carrera en Europa por diversas razones; la primera es el idioma, evidentemente, después, está el nivel competitivo medio, lo suficientemente alto como para adaptarse a Europa pero no tan difícil como para exigirles demasiado en su primer año, y por último el escaparate que supone esta liga para el resto de ligas europeas, y en los últimos años han militado en equipos de la primera división portuguesa diversos porteros brasileños de bastante calidad, que han ido militando en diversos equipos de primer nivel, Helton y Rafael Bracalli (que hizo varias temporadas de gran nivel en el Nacional), en el FC Porto, Artur Moraes (después de su gran temporada en el Sporting Braga), en el Benfica, Marcelo Boeck (indiscutible en el Maritimo), en el Sporting, el incombustible Nilson en el Vitória Guimaraes, Peçanha, sustituto de Marcelo, en el Marítimo, o el extraordinario Diego Silva, del que hemos hablado aquí, en el Vitória Setúbal.
Pero esta temporada, en la que, con la excepción de los proteros suplentes del FC Porto y del Sporting, el resto han rayado a gran altura, han sido otros dos porteros brasileños los que han sorprendido a los seguidores de la liga Zon-Sagres; uno porque es un recién llegado de Brasil (concretamos, de un equipo menor brasileño, a pesar de haber salido del Sao Paulo): Fabiano, el otro, porque antes de incorporarse al Gil Vicente, procedía del Uniao Madeira, que la temporada pasada consiguió su ascenso a la liga Orangina, por lo que procede del equivalente a la 2ª división B española, Adriano.
Su rendimiento global ha sido correlativo al de sus equipos, pero sus actuaciones no han pasado desapercibidas para los ojeadores, y los equipos grandes de la propia liga portuguesa

De Fabiano, ya hemos hablado aquí, así que no vale la pena repetirnos, y vamos a dejar espacio para hablar de otro portero que ha llamado la atención esta temporada en la liga portuguesa, ayudado también, todo hay que decirlo, por la excelente campaña de su equipo que ha puesto en el escaparate a buena parte de sus compañeros, nos estamos refiriendo a Adriano Facchini, portero del Gil Vicente.

Adriano Facchini
12-III-83, Xaxim (Brasil)
1´87 y 78 kg
Portero
Santos, Portuguesa Santista, Jabaquara, Castanhal, Ananindeua, Comercial, Boavista RJ, Teresopolis, America RN, Uniao Madeira, Gil Vicente



Si nos fijamos en el currículum del portero brasileño vemos que, aunque se formó en el Santos, pasó por una gran cantidad de equipos relativamente desconocidos para aquel que no domine mucho los equipos brasileño en general y paulistas en particular, llegando a Portugal para jugar en un equipo mítico pero venido a menos, como el Uniao de Madeira, entonces en la IIª división B (equivalente a nuestra 2ª división B) en el que fue un baluarte para conseguir el ascenso a la liga Orangina en la que ha pasado muchos apuros.
De ahí que tenga tanto mérito el buen ojo que ha tenido el equipo de Barcelos en ficharlo y en darle la titularidad, porque aunque es un portero que se acerca la treintena, había que tener confianza en él para darle la titularidad en un equipo que, por fin, después de tantas vicisitudes, había logrado el ansiado retorno a la primera liga (Dudo mucho que algún equipo de la liga española asumiese el riesgo de darle la titularidad a un portero proveniente de la 2ª B)
Y ciertamente no defraudó, y se convirtió en uno de los referentes del equipo con sus buenas actuaciones.
No pensemos en Adriano como un portero espectacular, sino en un portero de buenas cualidades físicas, reflejos, gran colocación, con capacidad de ordenar y dirigir al equipo desde atrás,  que apenas comete errores (o al menos así ha sucedido esta temporada). Es Adriano un portero que se acerca a su madurez y sabe que está en un punto álgido de su carrera después de haber actuado en escenarios secundarios,  que mantiene la calma y la concentración, no duda a la hora de tomar decisiones y transforma la eficiencia en el eje central de sus actuaciones.



Si alguien quiere un portero hecho, con experiencia, tranquilidad, confianza, y todavía mucha hambre, sin duda, Adriano es un buen objetivo para dar todavía cuatro o cinco buenos años de fútbol.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...