lunes, 13 de agosto de 2012

Alan Kardec (Galiciables XXI)

Alan Kardec de Souza Pereira Junior
12-I-89, Barra Mansa (Brasil)
1´85 y 75 kg
Delantero
Vasco de Gama, Internacional, Benfica, Santos (cedido), Benfica



Su nombre, que también era el de su padre, es el pseudónimo de un conocido espiritista francés del s. XIX, al que su abuelo admiraba, internacional sub 20 con Brasil



Producto de la cantera de Vasco, con cuyo primer equipo debutó con 18 años en la Taça Rio en el que Romario estaba a punto de llegar al gol mil –en aquel equipo también coincidió con Edmundo-, sería finalmente él quien marcaría el gol que llevaría el partido a los penaltis de la semifinal frente al Botafogo, que finalmente perderían. Ese año jugaría 26 partidos, marcando 8 goles con el equipo cruzmaltino. Sin embargo recibió muchas críticas por la poca cantidad de goles marcados, así que, después del sudamericano sub20 que ganó con el escrete, fue cedido, con opción de compra, al Inter de Porto Alegre, equipo con el que apenas jugaría un par de partidos.



Al rescate de esta incómoda situación en la que se encontraba el delantero acudió la canarinha sub 20, con la que sería subcampeón del mundial sub20 y máximo goleador de ese mismo campeonato que tuvo lugar en Egipto, así que tampoco quedan muy claras dichas críticas, y más para un jugador en formación.



 Después sus buenas (más bien diría, correctas) exhibiciones en el mundial, recibió bastantes ofertas para abandonar Brasil, acabando por aceptar la del Benfica, por 2´5 millones (una ganga en ese momento), incorporándose al club lisboeta a finales de diciembre del 2009. Un mes después debutaría con las aguias en la copa de la liga frente al Rio Ave (2-1 para el Benfica). En esa temporada acabaría marcando 6 goles en 24 partidos, pero no podemos decir que haya sido una elección habitual de Jorge Jesús, que prefería alinear al Tacuará Cardozo, jugador con más experiencia, más años en el club y mejores cifras goleadoras. De todos modos, las pretensiones del brasileño de llegar y jugar sin darle tiempo a una buena adaptación y sin mostrar, tampoco, sus mejores cualidades en las oportunidades que le dio el técnico de Amadora, no resultaron su mejor tarjeta de visita en lo que debería ser un proceso de adaptación al juego del Benfica para ir, progresivamente, asumiendo minutos y responsabilidades con vistas al posible traspaso del paraguayo (que todos los veranos está en la lista de posibles salidas del equipo encarnado).



Así que en el verano pasado el Benfica lo cedió al Santos, con quien jugó toda la temporada pasada y, antes de reincorporarse este verano al equipo lisboeta (después de diversas declaraciones que no sólo no gustaron nada en el Benfica, sino que acabaron en la decisión de su obligatorio e inmediato regreso a Lisboa) en las que decía que no quería volver, dos goles suyos en el partido de vuelta de la final del campeonato paulista ayudaron al Santos a conseguir ese título.
Comparado en sus inicios con Mario Jardel por su envergadura, evidentemente sus cifras goleadoras se alejan muchísimo de las del ex –delantero del FC Porto  y del Sporting, pero aún así es un jugador con unas cualidades más que interesantes para cualquier equipo y que, si se centra personalmente y asume cierta responsabilidad, le pueden permitir cerrar unas temporadas con unos números muy superiores a los que ha ido logrando en los últimos años.



El juego aéreo es su mayor virtud, debido a su envergadura física, posee algunas dificultades en su juego con el pie, aunque poco a poco ha ido mejorando ese defecto, como se pudo apreciar en el pasado campeonato paulista ganado con el Santos. Es Kardec un jugador que aparece en cualquier lugar del área, fijando a los centrales y generando huecos entre ellos y a su espalda para que los jugadores de la segunda línea puedan aprovecharse. Del mismo modo ha aprendido a abrirse a banda y servir de apoyo bien para realizar paredes, bien para intentar alguna acción individual, lo que ha hecho de él un jugador de mayores recursos, sin embargo, donde realmente es peligroso Kardec es en el área, como rematador puro, al primer o segundo toque o, claro está, con la cabeza.
Una vez que el Benfica no tiene muy claro la continuidad del Brasileño que, inicialmente, parte por detrás de Cardozo –si permanece en el club- y de Rodrigo, incluso de Nelson Oliveira si me apuro, quizá sea el momento para que algún equipo ponga sobre la mesa alrededor de 3 ó 4 millones de euros para hacerse con sus servicios, o quizá pueda conseguir una cesión, vista con buenos ojos desde A Luz para ver el rendimiento del jugador en una liga europea y, a cambio de ese esfuerzo, se lleve un nueve poderoso y con recursos para firmar, de eso no me cabe la menor duda, una cifra entre los 10-15 goles, que son números bastante importantes para un delantero.



lunes, 6 de agosto de 2012

Óscar Cardozo (Grandes en Portugal VI)


Óscar René Cardozo Marín
20-V-83, Juan Eulogio Estigarribia (Paraguay)
1´93 y 82 kg
Delantero
3 de febrero, Nacional, Newell´s, Benfica



Al “Tacuará” (nombre e guaraní de una especie de caña grande y fuerte, típica de los países de América del Sur)  Cardozo, la segunda incorporación más cara de siempre del Benfica, 11´5 millones de euros (sólo por debajo de los 13 pagados por Simao), le ha faltado algo de empatía con su público para que más allá de sus buenos –muy buenos- números con el emblema de a Luz, se haya convertido en el jugador de referencia que esas buenas estadísticas muestran. Esa falta de conexión con su afición hace que se haya hablado de su salida en más ocasiones de las que se han celebrado los éxitos reportados por sus goles; de hecho, cada verano, tiene precio puesto para su salida, que ha ido oscilando entre los 30 millones de sus primeros años a los 20 que pide el equipo de A Luz por su salida en este verano del 2012.
Cardozo se formó en el 3 de febrero, con cuyo primer equipo debutó a los 19 años, y al que ayudó a subir a la primera división paraguaya. A los dos años fue fichado por el Newell´s Old Boys, que pagó 900 mil euros por hacerse con sus servicios. En Newell´s marcó 21 goles en 33 partidos, así que su precio aumento 12 veces y el Benfica pagó 9´1 millones por el 80% de su pase,;pagando posteriormente otros 2´5 millones por el 20% restante.



En su primera temporada en Portugal ya marcó 22 goles en 44 partidos, lo cual no le sirvió para ser imprescindible ya que, al año siguiente, con Quique Flores en el banquillo perdió la titularidad con David Suazo. Aún así consiguió marcar 17 goles. Fue en su tercer año en Portugal cuando, finalmente explotó, ayudado por la gran temporada de las aguias y consiguió 38 goles en 47 partidos, ganando la liga y la copa de la liga. Demostrando así que si ya había logrado unos números más que aceptables en los años anteriores, con confianza en su juego, tranquilidad institucional (la que dan los títulos) y un esquema ofensivo como el que había implantado Jorge Jesús, sus número y su rendimiento aumentaban de forma exponencial.
A su llegada al club, el presidente del Benfica reconoció que Cardozo valdría 20 goles por temporada, y más o menos (más bien más) esos son los números conseguidos por el paraguayo durante estas temporadas en Portugal; y es que Cardozo, un jugador en apariencia frío en el campo, no lo es dentro del área donde se convierte en un delantero letal y más que efectivo. A veces da la impresión de que pasa al lado del partido, parece que no corre hacia algunos pases o que podría haberse esforzado más a la hora de perseguir un balón, de saltar con la defensa o de luchar en un balón dividido, pero en otros momentos resulta un prodigio de efectividad, haciendo muy fácil el remate y apareciendo desde la nada para acabar las jugadas con suma eficacia.



No hay que dejarse engañar por la apariencia torpe del paraguayo en la delantera, incluso, pese a su altura, tampoco es un portento de cabeza, pero posee un remate al primer toque poderoso y certero, deslizándose como una bailarina entre los defensas como si no le hubiese visto nadie, poniendo el pie en el lugar exacto, elevándose sobre las torres centrales con elegancia para facturar esas dos decenas de goles con los que suele acabar todas sus temporadas como media.



Al primer toque, bien sea para finalizar las jugadas o para servir de apoyo en una rápida pared, Cardozo es un abrelatas en las defensas rivales, sabiendo generar espacios a los costados de los centrales y sacando de posición a los laterales que acuden para apoyar a sus compañeros y se encuentran con los rápidos e inesperado movimientos del paraguayo hacia el interior del área para posicionarse en el lugar exacto en el que va a aparecer el balón. Ese instinto de delantero matador hace que sus compañeros ni siquiera tengan que mirarlo porque saben que el tacuará estará siempre en el sitio correcto para rematar.
Si el problema del Tacuará es la de su aparente frialdad en algunos momentos de los partidos, para acabar todas las temporadas sobre los 20 goles, creo que es un defecto con el que cualquier equipo querría convivir sin problema alguno. 


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