miércoles, 14 de noviembre de 2012

Adrien Silva (Galiciables XXIV)

Adrien Sebastian Perruchel Silva
15-III-89, Angoulême (Francia)
1´75 y 74 kg
Centrocampista
Sporting (07-10), Maccabi Haifa (10-11), Académica de Coimbra (10-12), Sporting



Hijo de madre francesa y padre portugués, Adrien comenzó a jugar en el país galo en las categorías inferiores del Girondins, pero cuando el jugador tenía 11 años sus padres decidieron poner camino en dirección a al norte de Portugal. Una vez allí, en un pequeño club de Arcos de Valdevez –no muy lejos de la frontera con Galicia- fue a donde acudió el Sporting cuando el jugador todavía no había cumplido los 14 años. Aunque, evidentemente, el territorio a abarcar es bastante menor que el que hay en España, es extraordinaria la capacidad de captación que tienen los grandes clubs portugueses, a los que pocos jugadores de nivel escapan de sus ojeadores.



Así pues, su formación tuvo lugar por completo en la Academia hasta que, siguiendo el camino lógico (que no el más habitual), acabó debutando, de la mano de Paulo Bento, en el primer equipo en la temporada 07-08 –algún día se reconocerá el gran trabajo del técnico lisboeta en el Sporting-  ya en la primera jornada de liga –jugando un único minuto precisamente frente a la Académica de Coimbra-. Esa misma temporada fue sumando más minutos poco a poco y se esperaba de él que acabase siendo un centrocampista de referencia en el primer equipo sportinguista, sin embargo, por unas razones o por otras, falta de confianza de sus técnicos, la presión que hay en Alvalade por conseguir títulos, un rendimiento menos conseguido, quizá porque pretendían de él mayor compromiso defensivo jugando por delante de la defensa cuando sus cualidades apuntan más bien hacia la zona ofensiva de la medular hicieron que el jugador asumiese que salir cedido era la mejor opción, aunque la elección no pareció ser la más adecuada: el Maccabi Haifa israelita, donde sólo estuvo media temporada que acabaría en la Académica de Coimbra, préstamo que siguió en la ciudad universitaria durante una temporada más (la pasada 11-12) puesto que en la primera una inoportuna lesión le impidió rendir al máximo nivel.



En el equipo de Coimbra, Pedro Emanuel lo convirtió en la piedra angular de la que partía la transición ofensiva del equipo, organizaba, pasaba, distribuía, dirigía el juego del equipo, aparecía desde segunda línea firmando unas actuaciones más que notables.


Con la Académica jugó 37 partidos marcando 8 goles y aunque el final de la temporada fue muy duro, consiguiendo la permanencia in extremis, tuvo una participación importantísima en la final de copa ganada a “su” Sporting –se generó mucha polémica, en Portugal, por otra parte injustificada, debido a sus excesos en la celebración de ese título-.



Después de un inicio de temporada bastante convulso en torno a su renovación con el Sporting –posteriormente rubricada hasta el 2017 ya como representado por el omnipresente Jorge Mendes, que no suele dar puntada sin hilo, como sabemos-, el jugador parece haber vuelto a la segunda fila dentro del equipo leonino, también influenciado por la especial situación que se vive dentro del equipo blanquiverde desde hace varias temporadas y, en esta temporada, agravada por la salida de Sá Pinto del comando técnico. Así no hay modo de que ningún jugador pueda mostrar sus cualidades ni encontrar estabilidad o continuidad. No es fácil para ningún jugador poder progresar dentro de esta situación en la que, además, la enorme exigencia obliga a ciertos jugadores a cargarse de una responsabilidad que todavía no le toca. Y es una lástima, porque Adrien ha demostrado ser un jugador con altas capacidades futbolísticas y con algo, a veces tan importante como saber jugar, espíritu de liderazgo, personalidad para asumir galones, sangre fría para saber manejar el ritmo de su equipo en momentos importantes. No busquemos en Adrien a un jugador de grandes recursos técnicos, aunque es bastante aseadito, sino a un jugador fuerte, con presencia física, combativo, al que más que faltarle, le sobra ímpetu,  y si consigue manejar su energía y encontrar el equipo que le de continuidad para desarrollar su juego será un hombre importante en ese equipo.



Veremos si el Sporting, ahora que busca resurgir por enésima vez en los últimos años, sabe aprovechar sus cualidades o acabará saliendo por la puerta de atrás justamente porque necesita resultados (ya veremos si Vercauteren opta por el músculo y la contundencia o aprovecha la clase que también poseen muchos jugadores del equipo leonino), como ha ocurrido antes, lo que sí tengo claro es que si, actualmente, Adrien estuviese en cualquier otro equipo (más allá de los grandes) sí contaría con más opciones de mostrar todo lo bueno que hemos comentado de él.
 A cualquiera de los dos equipos gallegos de 1ª división, sobre todo al Deportivo, ahora mismo (Noviembre de 2012), un jugador como Adrién les vendría como agua de mayo a la hora de darle dinamismo al juego ofensivo, pedir el balón y saber qué hacer con él, mover el juego del equipo con criterio, y eso el luso-francés sí sabe hacerlo con suficiencia. Yo le echaría el ojo.


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