sábado, 1 de diciembre de 2012

Custodio (Grandes en Portugal VII)


Custodio Miguel Dias de Castro
24-V-83, Guimaraes
1´80 y 75 kg
Sporting, Dinamo de Moscú, Vitória Guimaraes, Sporting Braga



El camino que ha seguido Custodio en el mundo del fútbol es el mismo que han seguido muchos jugadores a lo largo de la historia en Portugal; hijo de una familia muy humilde, ayudaba a repartir el pan, con su madre, cuando era adolescente, por lo que no podía ir a entrenar todos los días, y eso le impedía jugar con el equipo A de su categoría, así que ya desde pequeño, Custodio sabe que hay que trabajar mucho para conseguir algo.



También, al igual que sucede con tantos otros niños, Custodio empezó como portero en el Brito Sport Clube, equipo modestísimo de Guimaraes hasta que, en un arrebato bastante habitual en la adolescencia, decidió abandonar los guantes y pasar a ser jugador campo, pese a las opiniones contrarias de sus entrenadores que intentaron convencerlo en vano. Sin embargo, esta vez el jugador se salió con la suya, y Custodio resultó ser un extremo muy dotado, hábil en el regate, rápido, preciso… Por lo que no pasó mucho tiempo hasta que el equipo grande de su localidad, el Vitória le extendió su primer contrato como juvenil, y el jugador destacó de tal modo que el Sporting intentó incorporarlo con 14 años.
El jugador rechazó la oferta y sólo abandonó los juveniles del Vitória (equivalente a nuestros cadetes) para incorporarse a los juniors del mismo equipo (nuestros juveniles), pero su futuro estaba lejos de la cidade berço, y, ya en la temporada 99-00, todavía con 17 años, aceptar, ahora sí, la oferta que le hizo el Sporting, jugando ya como centrocampista de contención.



En el Sporting, sólo estuvo un año en el equipo juvenil, para incorporarse al primer equipo, previo paso por el equipo B, con sólo 19 años. Su debut tuvo lugar frente al Salgueiros (6 minutitos) en el año 2002, temporada en la que los leoes se alzarían con el título de liga. El camino del jugador parecía bastante prometedor durante esos años (de hecho participó en dos europeos sub21 con la selección lusa en los años 2004 y 2006), puesto que la temporada siguiente compaginaría el equipo B y el primer equipo leonino, y partido a partido iría confirmándose en el centro del campo sportinguista ocupando el hueco dejado por Paulo Bento, actual sleccionador nacional, y Rui Bento, participando en los últimos éxitos de la escuadra de Alvalade (final de la copa de la UEFA y vencedores de la copa de Portugal) llegando a ser capitán a partir de la temporada 05/06 (ya con Paulo Bento en el banquillo), en el que, curiosamente, sería su última temporada con el león al pecho (la espectacular irrupción de Miguel Veloso le hizo perder importancia), ya que formó parte de uno de los grandes movimientos de la época (Via Jorge Mendes y Gestifute, por supuesto) con dirección al Dinamo de Moscú, junto a Maniche y Costinha (ya retirados) y Cícero (actualmente en el Moreirense) o el actual jugador del Zenit, Danny, que fue el único de todos ellos que tuvo éxito y que todavía permanece en la liga rusa. 



Custodio fue uno de los que no logró adaptarse –sólo participó en 8 partidos-, y en la temporada siguiente estaba de vuelta en su casa, en Guimaraes. En la cidade berço su rendimiento, sin tener números espectaculares, sí recuperó la regularidad perdida, pero desde hace unos años, el gran dominador del fútbol en el Minho ya no es el Vitória sino su gran rival, el Sporting Braga, y hacia la ciudad arzobispal se trasladaría Custodio para formar parte del brillante proyecto de António Salvador al mando del equipo arsenalista, donde también poco a poco ha ido haciéndose con un hueco en el once inicial, pese a la competencia –inicialmente del libio Djamal, también de Paulo Vinicius cuando jugaba pro delante de la defensa- y a las lesiones, que lo llevaron a ser convocado por su selección para la pasada Eurocopa de Ucrania-Polonia y a ser un jugador cada vez más indiscutible en la medular de los Gverreiros do Minho.



Aunque la web de sus representantes –la poderosa Gestifute- lo define como una hormiga, Custodio no es el típico medio centro trotón y físico que únicamente aporta kilómetros, choque y trabajo sino que es un jugador inteligente que hace de su capacidad espacial para abarcar mucho terreno su mejor virtud, siempre está donde se le espera, aparece con solvencia para apoyar a sus compañeros, para cortar, presionar, ocupar… Sí, y también apoyar, ayuda a sacar el balón, moverlo con rapidez. No esperemos de él un depurado dominio técnico del balón, regates en carrera o cambios espectaculares de juego, pero los que esperen en Custodio el típico tronco en el centro del campo no están acertados porque el jugador vimarense sabe mover el balón con rapidez, de hecho es él quien inicia el ataque de su equipo, lo hace sencillo, sí, un toque, dos, un balón largo abriendo el juego, dando aire al equipo, sabiendo cuándo debe incorporarse al ataque sin ocupar el espacio de otros compañeros, sin dejar desguarnecida su posición, de hecho el equipo arsenalista ha ganado mucho con su incorporación al centro del campo, que ha liberado a Hugo Viana tanto de hacer más esfuerzos defensivos como espacialmente en jugadas ofensivas. Sabe que Custodio le cubre las espaldas y no ocupa sus espacios para permitirle generar y dirigir el juego ofensivo de los gverreiros.




Es posible que a punto de cumplir 30 años, Custodio no tenga mucho camino por delante para aspirar a volver a un grande, pero también es cierto que cualquier equipo sabe que tiene en el jugador de Guimaraes a un hombre fiable, trabajador, con mucho oficio, capaz de llevar el ritmo de su equipo con discreción, sin excesos y con mucho equilibrio. Eso es Custodio: equilibrio. Siempre hace falta


 



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