viernes, 19 de abril de 2013

Fernando Chalana (Grandes Jugadores XI)

Fernando Albino de Sousa Chalana
10-II-58, Lavradio, O Barreiro
Extremo
Benfica (75-84), Girondins de Burdeos (84-87), Benfica (87-90), Belenenses (90-91), Estrela da Amadora (91-92)



Después del gran Portugal de los 60 capitaneado por Eusebio y hasta la llegada de la “Geraçao de ouro”, Fernando Chalana representó para toda una generación de portugueses la alegría del fútbol, la idea de que Portugal tenía un jugador brillante, al máximo nivel europeo, un mago del balón, una auténtica estrella.



Jugador formado en la calle, que es donde se curtían los grandes talentos de la época y donde se adquirían las cualidades técnicas para superar las dificultades del terreno, y de los jugadores menos dotados para el fútbol y más para los golpes que no dudaban en utilizar la violencia para poner fin a un lance que consideraban humillante, Chalana se incorporó al Barreirense después de haber sido rechazado por la CUF. Un día, cuando llegó al campo de fútbol, le fue comunicado que ya no jugaba más en el club… sino en el Benfica que se había hecho con sus servicios a cambio de unos 3750 euros (750 mil escudos de entonces que el Sporting consideró excesivo para un jugador de su edad, pero que Milorad Pavic –entrenador que los aficionados del Celta probablemente recuerden si rondan los 40 años. No dudó en invertir)



Así que en el año 1976, siendo entrenado por el mítico Mario Wilson, Fernando Chalana hacía su debut en el Benfica sustituyendo a otro jugador mítico de Benfica, Toni. Al año siguiente, con John Morton en el banquillo, el joven Chalana se convertirían en titular indiscutible de la banda de las aguias, con enormes exhibiciones. En su año de debut con el primer equipo encarnado –Chalana tenía entonces 17 años- enlazaría una serie de hitos inéditos hasta entonces en el fútbol portugués: campeón de liga con el equipo juvenil y senior. Internacional juvenil, sub21 y absoluto.



El momento álgido de Chalana coincidió con el Europeo del 84 en el que Portugal cayó en semifinales frente a Francia; antes de acudir al país vecino o pequeno xenio había renovado su contrato con el Benfica, pero su actuación en esa competición le abrió las puertas del extranjero –entonces no era algo tan habitual como ahora, sobre todo para jugadores europeos-. Chalana asumió el reto de la aventura, precisamente, en Francia, y se incorporó al Girondins a cambio de unos 220 millones de escudos (alrededor de un millón de euros, que el Benfica utilizó en cerrar el tercer anillo del viejo estadio de A Luz; y es que eran otros tiempos), pero su periplo francés estuvo plagado de lesiones y en su primera temporada allí sólo pudo hacer 10 partidos, que serían los únicos que haría en tres años en la ciudad atlántica.



Más o menos recuperado, regresó a la Luz en el 87 y, curiosamente, dos años después, con Ericsson en el banquillo, con quien había realizado algunas de sus mejores actuaciones, fue descartado, para acabar su carrera dos años después de pasar por Belenenses y Estrela da Amadora, entonces en segunda división.



Aunque no sea adecuado situar a jugadores ya retirados en el fútbol actual, Fernando Chalana sería, actualmente, sin duda alguna, un jugador por el que se pelearían los más grandes, para empezar por la posición que ocupaba en la banda izquierda, posición en la que parece haber un déficit de jugadores desde hace un tiempo, y para continuar por sus excecpionales jugadores. En primer lugar, Chalana era un zurdo que asistía y disparaba con la diestra, con el balón pegado al pie, como solo los grandes saben hacer, de regate facilísimo, casi innato, pura intuición, recibía, escondía el balón, salía por el lado más inesperado –pensemos en los escasos jugadores que se pueden permitir ese gesto técnico en la actualidad- Chalana tenía un regate facilísimo, un guante en el pie, una ligereza extraordinaria que lo convertía en un soplo de aire fresco entre los rocosos rivales que acabarían dejando una huella fatal en sus piernas



     Las graves lesiones lastraron su carrera, ya en el año 79 tuvo su primera rotura de ligamentos y peroné, y se irían sucediendo en distintos intervalos impidiendo, probablemente, que el jugador barreirense pudiese alcanzar un nivel y una repercusión en el mundo de fútbol muy superior a la que alcanzó, que no es poco, pero siempre quedará la duda de hasta qué punto podría haber llegado su carrera si la suerte le hubiese acompañado un poco más



Una vez retirado, ya como técnico del equipo juvenil del Benfica, en la temporada 99-00 recupera el título de liga 11 temporadas después y, en el año 2002-03, cuando era segundo entrenador del Benfica, sustituye a Jesualdo Ferreira y realiza su debut con el equipo encarnado en un partido frente al Sporting Braga (3-0) para las aguias. Situaicón que se volvió a repetir después de la salida del equipo de José Antonio Camacho en el año 2008.

Sí, Chalana forma parte del fútbol de otra época, aquella en la que el pelo facial era algo habitual, no así su calidad, como dicen los portugueses “invulgar” entonces, depurada, fina. 1´62 metros de esencia



En 2005 la banda portuguesa Clockwork le dedicó la canción ”Fernando Chalana era Rock and Roll” con una letra bastante provocadora. Juzgad vosotros:

  
                         

Ya por último, y como siempre, recurrimos al fenomenal programa de Benfica TV Vitórias e Patrimonio para que descubráis quién fue este genio del fútbol.

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