miércoles, 28 de mayo de 2014

Juan Quintero, Héctor Herrera y Diego Reyes, análisis de tres decepciones

Foto procedente de www.record.xl.pt

Cuando se habla del FC Porto en cualquier tertulia futbolística, y eso en España sólo ocurre cuando los dragoes juegan antes equipos españoles en alguna competición europea, o cuando se abre el mercado de fichajes, siempre, absolutamente siempre, se cita el olfato que tienen a la hora de comprar barato y bien y vender mucho mejor (incluso nosotros hemos hecho nuestro recuento aquí), pero siempre hay excepciones a la norma; la primera es que el FC Porto ficha bien, sí, pero también ficha mucho y aunque las ventas sirven para generar ganancias en las transacciones, también hay muchos jugadores que pasan de manera discreta por las filas oportistas hasta que acaban abandonando el equipo por la puerta de atrás.
Pero desde hace unos años, el FC porto no compra tan barato, lo cual no es malo, tener dinero y atacar el mercado no es un defecto, pero cuando se superan los seis millones de euros (la cifra redonda de los mil millones de pesetas para los que ya tenemos una edad)  para incorporar jugadores el riesgo de error comienza a ser bastante evidente para la entidad.
 Probablemente este verano Jackson Martínez abandone la Invicta a cambio de una elevada cifra económica (me sorprendería que estuviese por debajo de los 25, incluso de los 30), pero el Cha Cha Chá, costó casi nueve millones de euros, por lo cual si su rendimiento no hubiese estado a la altura hubiese supuesto un buen agujero.  Lo mismo puede aplicarse a Mangala, que llegó por seis y medio y, si abandona la Invicta, también va a dejar una buena cantidad en caja, pero qué sucede en cambio con Defour, que llegó por la misma cantidad que su antiguo compañero en el Standard de Lieja y cuyo rendimiento ha estado muy por debajo del ofrecido por el joven francés y del esperado por el internacional belga…
Y ahí es a donde yo quería llegar con las, para mí, tres grandes decepciones del año en Portugal, independientemente del bajón ofrecido por todo el equipo en líneas generales: Juan Quintero, Héctor Herrera y Diego Reyes.



En su momento vendimos a Juan Quintero como el fichaje del año en Portugal, y su actuaciones en el Pescara, así como su llegada a la potente selección colombiana auguraban que sería un jugador fundamental en el equipo.
Sus primeras apariciones mostraron indicios de lo que todo el mundo esperaba, clase, un poco de magia, unos toques de fantasía… Que se fueron apagando progresivamente hasta dar con el jugador… ¡en el equipo B! (Vale que sólo fue un partido pero estamos hablando de un jugador llamado a marcar las diferencias en el equipo –sigo diciendo que sería un refuerzo descomunal en cualquiera de los dos equipos gallegos-)
Otro tanto se puede decir de los dos jugadores que llegaban desde México, mercado que los dragoes atacaron después del éxito de Jackson. Las referencias que llegaban de ellos eran impecables, sobre todo de Herrera; jóvenes, internacionales, con cierto prestigio inmediato más allá de la esperanza de futuro y que no venían de equipos cualquiera sino de dos escuadras  muy serias como Pachuca y América, pero tampoco acabaron de encontrar su sitio y, una vez más, dieron con sus huesos en el equipo B.
Aclaremos los datos para saber de qué estamos hablando.

Análisis y Comentario de la temporada 14-15 de Juan Quintero aquí.



Héctor Herrera, que fue el que más opciones tuvo,  jugó 17 partidos de liga (1204 minutos y 3 goles), 4 de copa, de de la copa de la liga y 8 en competiciones europeas (3 en Champions y 5 en Europa League). No son malos números si estuviésemos hablando del FC Porto de otras temporadas, en la que los recién llegados aterrizaban poco a poco e iban ganando minutos sin apenas presión (véase Guarín o el mismo James), pero en esta temporada la competencia en el centro del campo no estuvo a la altura ni de lejos, e incluso Lucho dejó el equipo a mitad de temporada. Así pues, Herrera acabó en el equipo B y jugando como mediocentro defensivo (trinco en Portugal) buscando coger la forma y dominar el ritmo de juego de la liga portuguesa.  Hubo muchas sombras y alguna luz, que permite a los aficionados del Oporto esperar que esta nueva temporada, de la mano de Lopetegui, pueda explotar las buenas condiciones que prometían desde México. En sus partidos se le veía encorsetado, mirando a sus compañeros, buscando dónde colocarse, dubitativo a la hora de reventar y salir hacia delante.




Diego Reyes, por su parte, ha jugado más partidos con el equipo B (casi 1500 minutos) que con el primer equipo (14 partidos), aunque la llegada de Luís Castro, su entrenador en la 2ª liga le dio algunos minutos (jugó, por ejemplo, la eliminatoria frente al Sevilla)… Pero no, nervioso, descolocado, falto de confianza… En un equipo que siempre ha sido un vivero de buenos centrales este Diego Reyes no ha dado la talla ni de lejos.
SI las cifras dadas no engañan son 20 millones los invertidos por los dragoes en estos tres jugadores. Lo curioso es que todos ellos han dejado detalles de que pueden hacerlo mucho mejor. Aclaremos que ni han dado pena ni han demostrado que no tienen calidad para imponerse en el equipo, simplemente no han estado al nivel exigido en un grande. Aunque en su descarga, también debemos decir que no han contado con la protección de un equipo sólido y armado en el que parecía fácil integrarse, como sucedía en otras temporadas, en la que cualquier jugador que entrase en el once no desentonaba
Con el bagaje que trae Lopetegui de las selecciones inferiores, y el juego que, suponemos, va a implementar en el equipo, tanto Quintero como Herrera, sobre todo el colombiano, encajan perfectamente en ese esquema. En cuanto a Reyes tiene que espabilar y mostrar que está al nivel. Entendemos que tiene 21 años, pero  ha costado siete millones de euros y, cuando un equipo desembolsa esa cantidad, debe tener obtener sus frutos cuanto antes (mucho más cuando hay un equipo B y un juvenil ofreciendo jugadores año a año, aunque el poco rendimiento que el FC Porto está obteniendo en su cantera en las últimas tres o cuatro temporadas también es digno de análisis)

Como aficionado imparcial que soy, me encantaría que los tres jugadores explotasen la próxima temporada. Las críticas han arreciado hacia los tres (están en todas las listas de las decepciones de esta temporada , eso sí), pero yo les veo potencial para dar mucho más. Veremos si el nuevo proyecto que comienza el club este verano, y el año de experiencia y aclimatación al fútbol portugués que llevan encima, les permite mostrar todo el potencial que llevan dentro.

1 comentario:

  1. El fútbol es un deporte feliz a la gente. El artículo es bastante bueno. Mi mayor deseo es como usar un campo de replicas camisetas futbol para ver el partido.

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