viernes, 6 de junio de 2014

António Veloso




António Augusto da Silva Veloso
31-I-57, Sao Joao de Madeira
Centrocampista (aunque también jugó como lateral)
Beira-Mar (78-80) y Benfica (80-95)

Ahora que me estoy haciendo mayor, he de reconocer que lo primero que se me viene a la mente cuando alguien cita a António Veloso son dos comentarios bastante prototípicos; el primero tiene que ver con el penalti fallado en la final de la copa de Europa frente al PSV de Hiddink. El otro, un lugar más común que el anterior, si cabe, es que António Veloso es el padre de Miguel Veloso (hecho al que siempre se hace referencia cuando se habla del actual jugador del Dinamo Kiev)
 Si alguien quiere más frases hechas para dedicarle a un futbolista, la vida y la carrera futbolística de Veloso nos guarda unas cuantas más, la primera es la del futbolista de extracción humilde, pues a los 11 años trabajaba en una fábrica de calzado en su Sao Joao de Madeira natal, mientras jugaba en el Sanjoanense, club en el que realizó toda su formación como jugador desde los 16 años –edad que hoy parecería casi imposible-  hasta que el Beira-Mar le dio la oportunidad de debutar como profesional. Más de 70 partidos después, como todos podemos imaginar, los tres grandes estaban interesados en sus servicios, carrera que ganó el último en llamar a su puerta: el Benfica.



Bajo el mando del húngaro Lajos Baroti se inició su carrera en A Luz, estadio en el que se convertiría en un habitual, en un referente para el equipo, en la representación prototípica de jugador raçudo que, para mí, siempre será marca de la casa del futbolista portugués.
 Jugó con el Benfica la final de la UEFA del 83, perdida rente al Anderlecht y la ya referida final de la copa de Europa frente al PSV en la que fue uno de los mejores jugadores del partido. La que no jugó fue la final del 90 frente al Milán, aunque sí participó en el recorrido del equipo hasta ese fatídico partido del Prater vienés.


Con la selección fue 40 veces internacional, jugó en la Eurocopa del 84 y, aunque fue uno de los héroes que participó en la clasificación del equipo de las quinas para el mundial de México 86, no pudo asistir al mismo al haber dado un extraño positivo en un control antidoping-otro de los asuntos extraños a su alrededor-, aunque finalmente pudo probar su inocencia.
Por cierto que su último partido con el equipos de las quinas se celebró en el estadio de Balaídos (España 2 – Portugal 2).


¿Cómo era Veloso en el campo? Para mí representa los valores del clásico deportista portugués: un jugador de raza típico, fuerte, con mucho empuje, un guerrero en toda la acepción de la palabra. Fue Veloso un lateral de los de entonces, recio en defensa –su trabajo básico-, con subidas puntuales al ataque, ajustado técnicamente pero con innumerables recursos tácticos y algo que es tanto o más importante: instinto. Uno de aquellos jugadores a los que el estadio aplaudía porque luchaba por cada balón de forma denodada, aunque fuese para evitar un saque de banda. Útil en cualquier posición, ejemplo de polivalencia, pues tanto como lateral o centrocampista, en la izquierda o en la derecha, incluso en el centro, y siempre con eficacia, porque le sobraba oficio para adaptarse y manejarse en muchas posiciones sin desentonar.
Veloso fue un futbolista de equipo, en el que se cumple el dicho de “jugar donde el entrenador me ponga”, competitivo, profesional al máximo (se retiró en su Benfica con 38 años y más de 30 partidos en su última temporada), ejemplo básico de carácter, de genio, muchas veces lo he comparado con la figura de Camacho en el Real Madrid.


Una vez retirado, comenzó su carrera como técnico, inicialmente en el Alverca, desde el año 95, primero como secretario técnico y después como entrenador de los juveniles y 2º entrenador hasta que en el año 2001 pasó al Atlético como primer entrenador y, de la mano del mítico Toni, llegar al Benfica al año siguiente, entrenado incluso de manera fugaz al equipo B de las aguias.
Posteriormente entrenó a equipos muy modestos, el Malvela o el Oeiras.

Y ahora un poco de salsa rosa, ya que las últimas noticias que he tenido de Veloso forman parte del cotilleo ya que António Veloso estuvo en los medios de comunicación portugueses después de que su hijo Miguel lo denunciase por apropiarse de cierta cantidad de dinero. (Una vez que su situación económica no es la mejor, ya sabemos cómo acaban estas historias en la que se lavan los trapos sucios y su airean asuntos poco agradables) e incluso publicase una entrada en facebook muy dura que retiraría tiempo después. Para los cotillas, más información aquí, aquí.o aquí.


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