domingo, 27 de julio de 2014

Hélder Postiga (Grandes en Portugal XV )



Hélder Manuel Marques Postiga
2-VIII-82, Vila do Conde
1´79 y 79 kg
Delantero
Varzim, FC Porto, Tottenham, Saint-Ettienne (Cedido), Panathinaikos (Cedido), Sporting, Zaragoza, Valencia, Lazio

Hay jugadores que llegan con tanta fuerza a determinados equipos grandes que se espera de ellos mucho más de lo que, en realidad, estaban capacitados, y esas expectativas acaban lastrando su posterior carrera generando una imagen que, por un lado, no responde al rendimiento estadístico del jugador, pero por otra es injusta con su trabajo en el campo. Y eso es lo que le pasa a Hélder Postiga, que ha jugado siempre en equipos punteros, además de formar parte de la mejor selección portuguesa de las últimas décadas –desde la Euro 2004 al último mundial de Brasil- pero que no se ha convertido en el delantero de referencia que tanto ansía Portugal desde la retirada de Pauleta, e incluso antes, porque, aunque sí fue un jugador notable, el ciclón de las Azores tampoco fue uno de los grandes del fútbol europeo de los últimos años, no nos engañemos.


Natural del mismo barrio que Fabio Coentrao, el popular barrio de as Caxinas, Helder Postiga no se formó en el R io Ave, sino en el vecino Varzim, desde donde llegó al FC Porto para incorporarse al equipo juvenil.
Una vez terminada su formación, subió al Equipo B del Oporto (Entonces también había equipos B, aunque apenas duraron un par de temporadas, y el del FC Porto lo entrenó Domingos Paciência). Ya entonces fue llamado en varias ocasiones al primer equipo, entonces entrenado por Fernando Santos porque con el filial realizó una excelente campaña (35 partidos y 10 goles).
Su ascenso al primer equipo de los dragoes coincidió con la época pre-Mourinho, y ya con el entrenador de Setúbal al mando Postiga se convirtió en uno d elos principales jugadores y la gran esperanza portuguesa para encontrar un sustituto para Pauleta.



Justo en el año en el que el FC Porto se consagraría campeón de Europa, abandona el club después de ganar la copa de la UEFA y llega a White Hart Lane para incorproarse al Tottenham, a cambio de 9 millones de euros.


Su breve estancia en Inglaterra no fue muy afortunada (Fue considerado el peor fichaje del año) y dudo que el hecho de marcarle a los three Lions  - además del gol a lo Panenka en la tanda de penaltis -en la Euro  de ese año disputada en Portugal sirviese de mucho para el delantero vilacondense.



Así que después de la Euro, el delantero regresa a casa y se incorpora al FC Porto en otro momento difícil para la Invicta y hasta la llegada de Jesualdo Ferreira que trajo una nueva etapa de éxitos para el club, los distintos entrenadores que tuvo el delantero apenas contaron con él –Víctor Fernández prefirió a Benni McCarthy, Couceiro apenas le dio bola y con Adriansee tuvo un enfrentamiento personal por el que fue apartado del equipo y cedido al Saint-Ettienne.




Con Jesualdo sí tuvo más opciones,  incluso subió de los 10 goles, pero tampoco acabó de explotar ocmo se esperaba de él y en la temporada 06-07 volvió a salir al extranjero, esta vez al Panathinaikos buscando minutos.


Viendo que su etapa en la Invicta estaba agotada, el Sporting buscó recuperar al jugador, pero en Alvalade tuvo un paso bastante discreta, también es cierto que los leoes no vivieron su mejor etapa en ese momento, pero Postiga se encontraba muy lejos de ser el delantero que se esperaba.


Su siguiente  etapa tuvo como destino el Real Zaragoza que un par de temporadas después acabaría descendiendo de categoría bajo la pésima dirección de Agapito Iglesias. Postiga llegó el último día de mercado junto con otros jugadores en ese camino hacia la nada que emprendió el club maño y que lo llevó a una de las etapas más negras de su historia. Pese a todo, el vilacondense realizó una etapa más que notable con el equipo  blanquillo, quizá la más notable desde sus primeros tiempos en el FC Porto, batiendo incluso su record de goles en una temporada con 14, el año en el que se consumó el descenso del equipo.



Esa buena temporada y tres millones de euros supusieron su paso al Valencia, donde volvieron a alinearse los astros en contra; la necesidad del equipo che de encontrar a un delantero resolutivo en época de crisis, las lesiones que azotaron al jugador y la falta de gol que acabó lastrando al portugués en el club. Así que se le buscó una salida en la Lazio, que lo incorporó en el mercado invernal con un rendimiento bastante discreto, jugando apenas cinco partidos con el equipo lazial.



Tengo un amigo que, más allá de los grandes jugadores, divide a los delanteros en hombres de lucha, trabajo pero poco gol (su referencia para ello es Santi Ezquerro) y killers del area, jugadores que no aparentan ser nada del otro mundo pero que tienen un olfato increíble (utilizando dos ejemplos míticos, hablaremos de Inzaghi o Klose). Postiga forma parte del mismo club que el antiguo delantero de Osasuna, Athletic y Barcelona, poco gol pero muchas cosas en el campo y la injusticia, para quien esto escribe, de ser analizado y valorado como un killer que no ha resultado ser.
Postiga es un jugador que recorre todas las posiciones ofensivas, no es un 9 fijo ni de lejos, ni tiene cuerpo para ello, otra cosa es que lo utilice bien y se pegue con quien haga falta. Busca abrir huecos, trabaja mucha arriba, muchas veces como único delantero de referencia, por lo que sus defectos quedan en evidencia porque le pedían trabajo de 9 fijo. Postiga vive de su esfuerzo, da la impresión de que sus goles llegan por esfuerzo, que no está en el sitio justo y debe llegar a él, No sé por qué da la impresión de ser un delantero grande, un hombre de área, cuando es un delantero con un más que aceptable dominio técnico, con un trabajo increíble para abrirle huecos a sus compañeros. Es verdad que el delantero debe ser gol, pero a veces hay cierto trabajo gris y sucio que facilita el lucimiento de sus compañeros y en el que el vilacondense es un jugador eficaz y absolutamente desaprovechado si se sigue esperando de él que sea algo que, con 32 años, ha quedado más que claro que no lo es.
A mí me apena que en distintos foros se le considere un desastre, porque no lo es ni de lejos. Que no haya estado  a la altura de las expectativas es una cosa, que haya jugado en grandes equipos sin acabar de romper es cierto, pero que no sea un delantero con recursos o sea un tronco  es algo muy distinto. Si las lesiones le responden, a Postiga le quedan todavía un par de buenos años de fútbol que cualquier equipo de nivel medio alto haría bien en intentar aprovechar.

Por cierto que Hélder tiene un hermano José Postiga, también delantero e internacional con Portugal, que juega en los juveniles del Sporting y que, la pasada temporada, ya ha participado en varios partidos con el equipo B.




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