miércoles, 15 de octubre de 2014

Benfica 14-15 (Análisis hasta la jornada 7) (1ª Parte)

Otro proyecto que construir para Jesus. Ahora recibe palos,
cuando se vaya, recordaremos la época de Jesus
como la del renacimiento del Benfica.
En el post anterior comentamos que el nivel de los equipos grandes de la liga Sagres había bajado, ahora toca demostrarlo analizando las plantillas, así que empezamos por la del líder que, es, además el vigente campeón de la competición, y que sigue confiando en un Jorge Jesus muy activo e innecesariamente polémico en las ruedas de prensa. De hecho, en el diario Record del 11 de octubre hay una entrevista en profundidad más que interesante para conocer al técnico de Almada. En España se han hecho eco en parte de la misma para hablar de banalidades, si Lopetegui no se moja y si no hubiera vendido a Di María, pero en ella habla de fútbol, de sistemas y de formación, de esfuerzo y paciencia que deben tener los jugadores antes de abandonar un equipo porque no juegan o tienen mejores ofertas, también deja una frase muy de su estilo acerca de las ventas y de que si no las hubiera; él dice que si en tres años de 6 el Benfica no vendiese a sus mejores jugadores, optaría a una final de Champions.
Podemos pensar que se le va la fuerza por la boca, pero una de las grandes virtudes de Jesus es la capacidad de convencimiento, los objetivos ambiciosos que se propone. Él no sale a competir, sale a ganar, y transmite ese mensaje a los jugadores. Después el fútbol coloca a cada uno en sus sitio, a veces de forma injusta, pero la famosa mística del Benfica es la victoria, y eso Jesus lo transmite como nadie. Desde luego en las últimas décadas, nadie se ha identificado tanto con esa idea como él.
Yo no tengo ninguna duda de que es el mejor entrenador posible para este equipo que él ha ido construyendo en las últimas temporadas y que cada verano debe remodelar para adaptarse a los “caprichos del mercado”. En Portugal Jesus genera opiniones de todo tipo porque deja a pocos indiferente, en las distancias más largas, donde sus gestos, comentarios con cierta soberbia y sus errores con pronunciación de los nombres de sus propios jugadores pasan desapercibidos a no ser que el Benfica se enfrente a un equipo español, lo que queda son sus números y el estilo tan bonito que tiene el equipo cuando carbura y tiene ese despliegue vertical dinámico y vistoso para el espectador. Veremos qué es capaz de hacer este año, no por el 11 inicial que, con ciertas lagunas, todavía mantiene jugadores de jerarquía, pero sí cuando se acumulen los partidos y los minutos y haya que echar mano del fionde de armario, ahí sí creo que el Benfica va a sufrir.
De las jornadas iniciales, digamos que si bien en liga la cosa marcha, aunque el equipo tarda en concretar los resultados y ofrece opciones a sus rivales, hasta ahora sólo han cedido un empate frente a un Sporting –entonces estaba como un tiro-, pero en Europa o acompañan ni los resultados ni las sensaciones, y aunque aquí fueron ellos quienes tuvieron alguna opción, sus rivales –Zenit y Leverkusen- estuvieron siempre a un nivel superior.
 
La idea de tener a Julio Cesar uno o dos buenas temporadas
parecía interesante, pero el brasileño está castigado por las lesiones
Portería. Aquí tenemos el primero de los problemas del equipo, ya que después de haber tanteado al internacional argentino Romero –por cierto que la prensa dice que se mantiene el interés por el portero de la Sampdoria-, y del también internacional griego Karnezis, ex del Granada, finalmente han incorporada a un renqueante Julio César que apenas ha jugado y no ha estado al nivel exigido.
Se busca denodadamente una alternativa a un irreconocible Artur que en media temporada ha pasado de ser el candado de a Luz a una coladora, no sólo por sus errores sino por la inseguridad que transmite a todo el mundo, empezando por su entrenador. La presencia de Paulo Lopes como tercer portero es meramente testimonial y cuando tuvo que jugar, véase en Champions, no demuestra que tenga el nivel exigido para jugar en el Benfica ni de lejos.
Por abajo sólo está la presencia de Bruno Varela que, es una opinión personal, no me acaba de convencer. Tiene condiciones físicas, y muy buenas por cierto, pero le faltan muchas cosas.

Lisandro tiene que dar un paso adelante en Portugal,
con lo del año pasado en Getafe no es suficiente

Defensa: El traspaso de Garay por esos ridículos seis millones de euros ha dejado un inesperado agujero en defensa, y el equipo lo ha intentado de tapar de forma bastante lógica con la repesca de Lisandro López, que el año pasado cumplió de sobra en un Getafe bastante discreto, eso sí. Es un poco estático, que no lento, fija demasiado la posición en un equipo que presiona y sale. Y algo no convence a Jesus, ya que el zaguero argentino no ha debutado hasta la pasada jornada. Hasta el momento, el técnico de Amadora ha confiado en el brasileño Jardel, que es un jugador con unas condiciones excelentes pero que tiene la desgracia de estropear sus actuaciones con un error que cuesta un gol, y eso tiene un precio al nivel en el que juega su club. Del brasileño Cesar, que ha costado tres millones de euros, poco se sabe, veremos si es un jugador de cocción lenta pero segura en su adaptación europea o acaba saliendo otro Sidnei que no acabe de explotar.
De Luisão poco hay que decir, ya que si hay un pilar en el equipo este es el “giraffa”, pero los años van pasando al igual que sus compañeros en el eje defensivo, y no se puede tener el mismo nivel de exigencia a un jugador que va a cumplir 34 años en el mes de febrero y que, al igual que Maxi Pereira en el lateral derecho, empieza a tirar más de recursos y oficio que de físico. Al “Mono” Pereira le pasa más o menos lo mismo que a su compañero, él siempre está, pero no acaba de tener competencia; André Almeida fue una solución del entrenador que se perpetuó durante un tiempo, incluso en la selección, pero que no acaba de convencer del todo y Silvio ha estado lesionado tantas veces que apenas ha aportado –sinceramente yo diría que a Silvio le falta algo-.

Eliseu tuvo que llegar al Benfica para llegar a la selección,
pero ¿es el lateral izquierdo que necesita el equipo?

Por el otro lateral, los problemas son todavía mayores después de la temporada correcta de Siquiera con el águila en el pecho –correcta solamente porque el brasileño ofreció mucho más en Granada y fue de menos a más en a Luz-.  La solución fue una vieja petición de Jesus, el ex jugador del Málaga Eliseu, que ha ido trasteando hasta ahora y que ya veremos como acaba rindiendo. No olvidemos que es un nuevo jugador reconvertido a lateral. En cuanto al hispanosuizo, Loris Benito, nada se sabe de él (dos millones de euros en el limbo).


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