viernes, 7 de noviembre de 2014

Vitória Guimaraes 14-15: Los Conquistadores buscan nuevas tierras.


Cuando Júlio Mendes accedió a la presidencia del Vitória Guimarães, el equipo estaba a un paso de la desaparición, ahogado por un pasivo de 24 millones –escaso según los parámetros de algunos equipos españoles, pero casi definitivo en Portugal- y con una crisis deportiva, institucional y también social que hacía temer seriamente por el futuro del club a corto plazo, incluso en una ciudad, como Guimarães; probablemente la única localidad de Portugal en la que el equipo local es el primero en el afecto de sus seguidores, por delante de cualquiera de los grandes.
Desde entonces, la entidad ha ido dando pasos firmes para su recuperación, tanto económica como deportivamente, aunque ni siquiera la sorprendente victoria en la Taça de Portugal de hace dos temporadas, ha servido para hacer desaparecer la inquietud en sus cuentas y en su futuro deportivo, ligado desde entonces a una confianza ciega, y obligada por las circunstancias, claro está, en su cantera
El terremoto institucional coincidió con la llegada al equipo de Rui Vitória, que había sustituido a todo un símbolo en la cidade berço como Manuel Machado, y el técnico de Alverca, que había cumplido una temporada extraordinaria en el Paços de Ferreira, no sólo no evitó los problemas sino que, al menos hacia el exterior, no torció el gesto y asumió el reto con la idea de trabajo como única declaración pública que salió de su entorno.
Desde entonces, el técnico ha sabido dotara su equipo de una idea de juego muy clara a partir de la cual establecer unas bases sólidas con unos mimbres muy débiles, ya que la principal prioridad del club era el saneamiento económico, lo que suponía una contención extrema en las incorporaciones y que cualquier oferta que dejase dinero fuese aceptada: Soudani, El Adoua, Tiago Rodrigues, Ricardo Pereira… son buena muestra de ello.
Así pues, el único recurso que quedaba era recurrir a la cantera y a una política de fichajes restrictiva y buscando mercados poco habituales entonces, como Argelia o Marruecos en los que no siempre es fácil negociar.

La victoria conseguida la pasada semana en el don Afonso Henriques ate el Sporting parece haber sacado al equipo del anonimato en el que estaba desde entonces –pese al título copero- y haber descubierto al Vitória, y a su técnico, al gran público, cuando realmente no ha supuesto más que otro paso dentro de un largo camino de refundación de un club histórico en Portugal, el llamado cuarto grande, con un futuro todavía incierto aunque, ahora sí, seguro.
La figura de Rui Vitória es esencial dentro de este proyecto, el equipo juega como su entrenador desea, un estilo que se ha impuesto a lo largo de estos años independientemente de los jugadores con los que cuenta el club. Las bases no son nuevas ni desconocidas, sino que forman parte del abc más elemental del fútbol: la fuerza del bloque, el equilibrio, la solidez defensiva y la agresividad a la hora de afrontar cada balón, bien es cierto que con matices que van cambiando a lolargo de las temporadas; este año el equipo presiona más arriba y hay un aumento más que evidente de su agresividad. Pero que nadie espere encontraren este equipo un ingrediente secreto ni algo que vaya a revolucionar el fútbol, nada más lejos de la realidad: seriedad defensiva, corrección táctica y mucho trabajo para sacar adelante los partidos. Así es el Vitória de Rui Vitória, sobrio, sereno y sabiendo mantenerse en un segundo plano, a imagen y semejanza equipo y técnico.
En la portería, Douglas ha sustituido al eterno Nilson con absoluta naturalidad y no sólo ha conseguido sustituir a su compatriota sino que ha aportado mayor seguridad bajo palos al equipo con respecto al entonces titular. En Portugal siempre ha habido una serie de porteros de perfil medio más que interesantes: Fabiano, Adriano, Salim, Gottardi o el propio Douglas, son buena muestra de ello. A su sombra estaba, Assis, que ha ido formándose con el equipo B y enlos últimos tres partidos ha sido el titular en el arco vimaranense sin que haya habido diferencias entre uno y otro, lo que muestra muy claramente la tranquilidad que hay en el club en relación a esta posición.
Aunque la defensa del equipo vitoriano quedó mermada con la salida de uno de sus principales referentes, el canterano Paulo Oliveira, un espectador que siguiera el pasado partido frente al Sporting no se daría cuenta de que estaban en campos dos jugadores que inicialmente no estaban llamados formar parte del once titular, pero que, nueve jornadas después, cualquiera de ellos pueden formar parte del once indistintamente.
Este verano, el club ha repescado a Rodrigo Defendi después de un periplo poco afortunado por el Botafogo y Vitória de Bahía que, junto a otro jugador que en su momento ´también dejó el club y volvió, posteriormente, al mismo, como el veterano Moreno, estaban llamados a ser los dos centrales titulares, pero apareció Joao Afonso, un jugador que llega desde el CNS en el que jugó la promoción de ascenso con el Benfica de Castelo Branco, precisamente frente al equipo B del Vitória, con el que debía foguearse, pero ya desde la pretemporada no se ha movido del equipo titular con una madurez impropia de un jugador que ha saltado dos categorías en un verano. Por detrás van apareciendo Josué Sá, otro chico de la cantera con buenas maneras, un poco verde, pero conocedor de la dinámica del equipo.
El gran descubrimiento de la temporada: Bernard Mensah

En el lateral derecho, Rui Vitória intentó adaptar durante el verano y el inicio de la liga al burkinés Nii Plange, con poco éxito ya que el volante canterano del Sporting tenía bastantes dificultades para adaptarse a las rutinas defensivas. Su sustituto ha sido Bruno Gaspar, formado en el Benfica y que tuvo que tomar dirección norte para tener una oportunidad. El jugador de Evora ha ido creciendo partido a partido, asegurando su puesto con unas actuaciones más que solventes. De momento es un lateral aseado, más posicional que ofensivo, aunque tiene buenas condiciones atléticas, al igual que su compañero en la banda opuesta, el marfileño Adama Traoré.
El resto de jugadores, incluyendo a Josué Sá, combinan el equipo B con las convocatorias en el primer conjunto para no estar parados y tener el rodaje necesario cuando se requiera su participación.
La principal virtud de los Conquistadores radica en su poderoso centro del campo, físico por atrás, dinámico arriba, con la enorme figura de André André, cada vez mejor jugador, verdadera alma del equipo y para a que se pide su inmediata llamada a la selección nacional. El hijo del ex del FC Porto, y campeón de Europa con los dragões

AndréAndré es el corazón del equipo. Muchos se lo rifan

.

Por detrás, Bouba Saré aporta el músculo. El marfileño, que ya ha jugado en Bélgica, Croacia, Rumanía y Noruega, con éxito deportivo y cierta famade jugador difícil, es el típico mediocentro africano de pulmón y choque, a veces demasiado duro, sacrificado y de juego simple que, además, es un baluarte a balón parado. Por delante del capitán, que tuvo n paso fugaz por el filial del Deportivo, se sitúa la gran sensación del equipo, Bernard Mensah, un prodigio ganés de20 años que  ha sorprendido a todos con sus actuaciones en este inicio de temporada. Bernard es un jugador muy móvil que rompe entre líneas y busca sorprender desde la segunda línea con gran facilidad para encarar puerta y armar el disparo. Le pierde, eso sí, cierta tendencia al individualismo, pero en un bloque compacto como el vimarense el jugador africano aporta el elemento diferencial tan necesario en cualquier club para resolver las opciones ofensivas.
Por detrás, Cafú, que empezó la liga como titular, aporta características muy similares a las de su compañero; jugador posicional, de trabajo, técnicamente, pero sí funcional que, poco a poco, va ganando minutos.
El brasileño Crivellaro y el uruguayo Barrientos esperan, de momento, su oportunidad en el equipo B, participando poco debido a la consistencia mostrada por los titulares.

Tomané disfruta de minutos

La salida de Maazou hacia Madeira,donde por cierto sí está logrando los números que no alcanzó en la cidade Berço la pasada temporada, Tomané se ha convertido en el delantero centro titular del equipo por delante del uruguayo Jonatan Álvez. El canterano es un delantero de perfil muy habitual en Portugal; mucha movilidad y trabajo, capaz de aparecer en cualquier posición ofensiva, de apoyaren el centro del campo, pero le falta gol. Lo que en España podríamos denominar de perfil Santi Ezquerro. Marca entre 5 y 10 goles por temporada,lo que no es mucho, pero aporta muchas cosas arriba. El uruguayo, de momento, está por detrás de su compañero, aunque gracias a su doblete contra el Boavista, tiene más goles anotados. Lo veremos jugar mucho, seguramente, durante la liga, pero actualmente el trabajo de Tomane provoca que sea desde las alas, y desde la segunda fila (Bernardy André André), de donde están llegando los goles y el peligro, porque otra de las sensaciones del equipo está siendo el lusocaboverdiano Hernani (ya ha dicho que no a una convocatoria con los africanos), veloz e incisivo como un cuchillo, aprovechando un momento de forma espectacular al que, veremos, si le da continuidad a o largo de la temporada.
Hernani y Tomané son un buen ejemplo de lo que ofrecen los vimaranenses a jóvenes y canteranos en estos momentos: tranquilidad y minutos para evolucionar.
Por la otra banda, el jugador que ha sumando más minutos es Alex Freitas, canterano del Oporto que después de un par de temporadas en el Santa Clara está encontrando en Guimaraes el lugar ideal para evolucionar futbolísticamente. Alex es un jugador bastante fino que probablemente también vaya creciendo con el equipo.Para empezar se ha hecho con el puesto en el once que parecía reservado para David Caiado, uno de esas decenas de jugadores portugueses que deben emigrar a ligas menores para garantizarse un sueldo mayor que el que recibirían en Portugal (en caso Bulgaria y Ucrania)al que, en su regreso a Portugal le ha salido un duro competidor, pero que, sin duda tendrá mucho que decir durante esta temporada.
Por detrás van teniendo minutos distintos jugadores que, como sucede con la segunda línea del equipo, combinan el B con el primer equipo, como el joven marfileño Inters Gui, el serbio Knezevic o el canterano Rui Areias, jugador muy importante en el filial.
Como se puede apreciar, la fuerza de este equipo radica en su solidez como tal, en un grupo compacto, con nombres importantes, por supuesto, pero con una rotatividad más o menos constante que no debilita al conjunto, más bien al contrario, refuerza al equipo.

La duda estriba en saber si mantendrán este rendimiento y hasta dónde llegarán esta temporada. De momento ya han enseñado qué saben hacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...