sábado, 14 de marzo de 2015

Pedro Tiba (Grandes en Portugal XVIII)




Pedro Miguel Amorim Pereira Silva (Pedro Tiba)
31-VIII-88
Valdevez, Kastoria, Valenciano, Limianos, Tirsense, Vitória Setúbal, Sporting Braga
Centrocampista


A veces no hay que hacer scouting teniendo setenta parabólicas en las oficinas del club. COn todos mis respetos, a ciertos jugadores de ligas ggrandes y no tan grandes los puede ver cualquier señor con tiempo y canal plus o un adoelscente/universitario (a ellos el tiempo se les supone) enganchado a roja directa.
A veces, el scouting está más cerca de casa de lo que parece, en 2ªB, 3ª, el norte de Portugal... Y no hace falta ir a ver al Sporting Braga o al FC Porto, teniendo otros equipos entre la frontera y el Duero, sin ir más lejos.
Viene esto a colación de Pedro Tiba. Actualmente, cualquiera que siga un poco la liga portuguesa tiene en su agenda al centrocampista del Braga, pero Pedro Tiba es de Arcos de Valdevez, una localidad bastante bonita, por cierto, que está a escasa media hora de la frontera de Tui y que, además de haberse formado en el equipo local, jugó en el Valenciano, equipo de Valença do Minho qe es la primera localidad portuguesa que se encuentra después de cruzar el puente sobre el río Miño.


Pero el hoy gverreiro, seguro internacional en el futuro, -lo sería de forma habitual ya si no hubiese tanta competencia en su puesto- se dio a conocer mucho más al sur, en la orilla del Sado, de la mano de José Mota en la última e interesantísima hornada que se ha producido al sur del Tajo (Frederico Venancio, Rúben Vezo, Kiko o los hermanos Horta). Allí ya mostró sus cualidades que, en la capital del Minho, lo han convertido en una pieza fundamental de los gverreiros; físico y vertical, con los titubeos iniciales de cualquier debutante y la pausa de un jugador con cierta madurez -Tiba aparece en Primeira liga con 24/25 años, por lo que no estamos hablando de una promesa sino de un jugador hecho-. 



En un primer análisis de Pedro Tiba parece un box to box, más próximo al carril del ocho que a posiciones más adelantadas, pero tampoco se puede aplicar este termino por definición, porque aunque tiene un físico poderoso no es un pulmón que base su juego en el esfuerzo y aprovechar espacios a la carrera. Es cierto que su figura se agiganta cuando más loco se vuelve el partido, porque esa fuerza es capaz de aunar un buen dominio técnico del balón, y , sobre todo -su mejor virtud- el dominio del espacio, dónde situarse para abrir líneas de pase para sus compañeros. Tiba llena el campo, y no es una frase hecha, posee la pausa necesaria para poner un poco de cerebro en las transiciones y no arrancar de forma vertical con la cabeza baja sino saber trasladar el balón en dos o tres toques. En esa gran virtud de dominar el espacio, se incluye también que su juego rompe las líneas de contención, que es lo que distingue a un jugador banal de otro con influencia en el juego.
Aunque comenzó como extremo, y con el tiempo se ha ido adaptando a un carril más central, no es un jugador de toque, que pisa y aguante el balón o lo pone al espacio entre un muro de piernas sino un jugador que aparece siempre como un faro al que agarrarse en le juego ofensivo, la referencia a la que dejar el balón y respirar, templar el juego en posiciones más atrasadas y, a la vez, lanzarlo y darle salida en las transiciones ofensivas. No es fácil que un jugador se ofrezca en el momento preciso, Tiba tiene esa capacidad de estar ahí.

Con el Limiano en o Dragao

Como centrocampista de recorrido, no sólo se maneja bien posicionalmente, en la presión y el choque, sino que tiene la habilidad/capacidad de colocar el cuerpo para mantener el balón controlado o con ventaja, y ofrecer, entonces, la salida franca del balón para desplegarse con rapidez en la zona de tres cuartos. De nuevo hacemos referencia a su formación como jugador de banda, que le han aportado los movimientos adecuados para inicia el desmarque y saber ofrecerse en el espacio adecuado.



Actualmente, como no podía ser menos en Portugal, le siguen varios equipos de nivel medio-alto -Sevilla entre ellos-, y esa será la prueba de fuego del jugador para dar els alto adelante en su carrera, ya que en el Sporting Braga juega con la tranquilidad que ofrece un equipo compacto, con poca presión porque forma parte de un incipiente proyecto al mando de un técnico que está creciendo como tal y busca todavía su estilo a medio camino entre sus características como jugador que aunaban técnica y raza, con el equilibrio táctico tradicional del fútbol portugués,además de estar rodeado por una serie de jugadores de nivel más que aceptable (En queremos jugar la liga portuguesa hemos hablado de Matheus, Aderlan, Danilo, Alan, Rúben Micael, Zé Luís, Rafa Silva o Eder, por ejemplo, todos ellos jugadores de nivel medio alto, más allá de sus picos de forma, en la liga NOS)

Tres curiosidades antes de acabar sobre el jugador minhoto; Tiba, más que es un apodo, es un nombre familiar, así pronunciaba él de pequeño su apellido "Silva". Cuando jugaba en el Valenciano tuvo un fugaz paso por la liga griega, en el modestísimo Kastoria. Además de formarse en el Arcos de Valdevez, jugó en distintos equipos del norte de Portugal, todas ellos muy cercanos a la frontera española, el ya mencionado Valenciano y  el Limianos (de Ponte da Lima),con el que logró un gol muy aplaudido en su momento en una eliminatoria copero en O Dragao.

Tiba es el ejemplo de que en el fútbol actual hay varios caminos para llegar a la élite y de que hay vida más allá de las canteras de los equipos grandes. Hay que estar ahí, perseverar y trabajar, porque el fútbol siempre ofrece oportunidades. Supongo que su horizonte no se detendrá en la ciudad de los arzobispos, porque de todos es conocido el mercado del fútbol portugués, pero es una lástima que no pueda mantenerse con los gverreiros y liderar el bonito proyecto del equipo de a Pedreira siempre que lo permita el mercado y no se vaya desmantelando progresivamente.


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