jueves, 9 de julio de 2015

¿Qué supone la llegada de Iker Casillas al Oporto?


Parece que está hecho y que Iker Casillas será jugador de FC Porto durante las próximas dos temporadas. Los medios de comunicación madrileños y los periodistas que citan restaurantes y políticos del mismo modo que alineaciones sólo tienen dudas de cuándo será el día en el que se haga oficial este ¿Traspaso? ¿Cesión? ¿Venta? ¿Alquiler? ¿Sacar del medio? ¿Despachar? ¿Liquidación?. Es de suponer que, al igual que ocurrió con otros antes que él, Hierro y Raúl sin ir más lejos, en todos los medios capitalinos surjan múltiples loas al portero de Móstoles ahora que se va, no sea que cuando regrese no les hable.

La prensa de todos los colores  ya ha puesto la maquinaria en marcha y han aparecido noticias de todo tipo sobre el traspaso (algunas tan vergonzosas como esta o esta), y los distintos medios españoles se han hecho eco de la emoción que sienten los portugueses ante la llegada de Iker a la Invicta. Si entran en los foros del Oporto podrán comprobar que no es oro todo lo que reluce, hay pocas dudas con relación al elemento mediático, pero sí aparecen en torno al rendimiento deportivo.

La sorpresa es monumental. Eso sin duda, y van unas cuantas en Portugal en este periodo de traspasos veraniego. Dudo que a nadie se le pasase por la cabeza que el capitán del Real Madrid pudiese acabar a orillas del Duero. Una vez que las puertas de los distintos grandes europeos parecían cerradas, todo el mundo lo colocaba en Estados Unidos (teniendo en cuenta su situación familiar parecía la más factible), Catar o cualquier otro país para retrasar la retirada y preparar su desembarco en la vida post-futbolista tanto si quiere seguir ligado al deporte, como en cualquier tipo de inversión-negocio. Incluso, teniendo en cuenta su situación familiar, 

Cogido de http://barboville.blogspot.com.es
Las razones para aceptar la propuesta del Oporto las sabrá él; quizá hayan sido las palabras de Lopetegui, la propuesta de seguir en un equipo importante y con recorrido europeo para optar a la Eurocopa con la selección española, quién sabe si ajustar cuentas con alguien en un posible cruce europeo...
Que Lopetegui y su equipo técnico no confían en Helton es un hecho, Fabiano está en el poderoso proyecto del Fenerbahçe y Andrés Fernández parece que regresará a España, pero Casillas debería saber que ni Portugal es una liga fácil ni el FC Porto una plaza sencilla (que le pregunten a Roberto lo que sufrió en el Benfica... y que más o menos se espere lo mismo en la capital duriense, es más, cada fallo suyo será jaleado desde Lisboa y puesto en solfa en Oporto. Así de sencillo)

La llegada de Iker a Portugal puede compararse con la de Peter Schmeichel al Sporting en el año 99, con la diferencia de que Iker ha ganado (mucho) más que el portero danés y que guste o no a sus detractores, en cada una de sus conquistas siempre ha tenido alguna intervención decisiva.

En líneas generales, el aficionado portugués al fútbol le critica a los porteros españoles, no sólo a Casillas (aunque en su caso es un defecto cada vez más acusado) su escasa habilidad en las salidas por alto, que les falta dominar el área (y no hay más que seguir a los porteros para ver que no se equivocan, incluso en porteros con muy buen físico, caso de Kiko Casilla o Asenjo, no acaban de imponer respeto por arriba, sobre todo a balón parado. Un centro colgado desde el lateral, no tien mayor dificultad. Alguien que lea esto dirá que tampoco es una suerte decisiva en el fútbol (cada vez lo es más, con este fútbol tan táctico -y feo- que comienza a imponerse en este periodo post-Guardiola/Barcelona), que grandes porteros como Oliver Kahn en su vida salieron de los palos, y eso no perjudicó su carrera, y que el arquero mostoleño tiene millones de virtudes que palían este defecto, pero desde su conflicto con Mourinho el famoso "ángel" de Iker no aparece tantas veces. Porque eso es lo que tenía Casillas, un intangible (como también lo tenía Raúl, o Inzaghi) que aparecía en los momentos importantes y le hacían ponerse en el medio de ese balón decisivo, más o menos difícil, pero básico para que la balanza se decantase en favor de su equipo. Eso ha hecho a Iker ser tan importante en la historia del fútbol español, la capacidad para hacerse grande cuando es la última opción en la línea defensiva -hay que reconocerle que es muy bueno en el uno contra uno, no se va abajo con facilidad, manejando con mucha habilidad el estilo argentino en esta suerte del juego- y cualquier otro defecto lo suple con algo que sólo tienen los más grandes: la intuición. Por eso ha sido lo que ha sido.

A Iker en Oporto le va a exigir ganar, no le van a permitir ningún fallo porque el equipo lleva dos años sin ganar, y en el enfrentamiento Norte-capital que los dragoes lideran desde el deporte, se hace obligatorio conseguir títulos. Al igual que en Madrid, en Portugal no se necesitan ni cinco minutos para pasar de héroe a villano, y aunque se libre de la prensa española, no va a ser recibido por una prensa amable ni de lejos (una vez más haría bien en hablar con el bueno de Roberto).
Casillas va a pasar por delante del gran capitán del equipo, Helton, que es toda una institución en el equipo y que, conociendo un poco cómo ha sido su carrera, va a estar presionando al capirán de la selección española, porque, hasta ahora, empezando la temporada en igualdad de condiciones, nadie ha logrado apartarlo de la titularidad. Es evidente que Lopetegui ha apostado, y va a contar con él, como portero titular desde el mismo momento en que aterrice en el Sá Carneiro, pero si su rendimiento no mejora exponencialmente lo mostrado esta última temporada en el Real Madrid no tardarán en surgir opiniones que pongan en tela de juicio el dinero invertido en la contratación de un portero de 34 años, teniendo ya en plantillo un portero veterano, habiendo fichado un portero cada año en las últimas siete u ocho temporadas y teniendo en la recámara al jugador más joven en debutar con el primer equipo (Kadú) o a la joven promesa mexicana Raúl Gudiño, que llevan un tiempo en la recámara.

Su aclimatación, que nunca iba a ser difícil, lo será más en este Portunhol que comanda Lopetegui. Por mi parte, estoy encantado, gracias a él, ya no tendré que seguir el fútbol portugués en condiciones precarias, y con la llegada de Jesus al Sporting y los refuerzos que han llegado y de los que se habla, se presenta una liga interesantísima, me atrevería a decir que la más apatecible del siglo XXI.



2 comentarios:

  1. Pues yo creo que van a salir ganando ambos. Comparto contigo la comparación con la llegada de Schmeichel y a Casillas le viene fenomenal un cambio de aires.

    UN saludo

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  2. Se pierde una cultura y una gastronomia unica, ademas de una ciudad muy bonita.

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